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Premio

Lunes, martes, miércoles… demasiados días parecidos, demasiados días sin tener nada especial. A veces, perseguimos objetivos tan grandes y lejanos que nos olvidamos de que somos animales hedónicos. Debenos disfrutar de una pequeña celebración cada día, tenemos el mal hábito de celebrar sólo los grandes acontecimientos.
Mañana puedes jugar a tener tu momento;  a darte un pequeño placer y si sale bien, hazlo también pasado, al otro…. Si no eres capaz de regalártelo olvida la idea, pero… ¿no sería genial adoptar el hábito de hacer cada día algo distinto que te llenase de ilusión?
Prueba a organizar tu agenda para encontrar media hora dedicada a hacer algo que te guste, inventa cada mañana cuál va a ser tu premio, organízalo de tal manera que toda la larga jornada merezca la pena sólo por ese momento. No tiene por qué ser caro, ni nada del otro mundo… Pequeños placeres como disfrutar de una puesta de sol, pasar un rato a solas, pasear por tu ciudad, una cita especial con tu pareja, comprarte bombones o qué se yo, tomarte una copa de buen vino… Realmente, ¿es tan complicado tener tu regalo cada día?
¿Qué no tienes tiempo? Analiza tu día a día y dime que no hay al menos 30 minutos que se han ido a la basura por una mala organización. Seguro que puedes romper tu monotonía, incluso la del ocio. Ten en cuenta que buscar tu momento va a supone organizar tu agenda un poco mejor. Algo se esta haciendo mal si nuestro entono no nos devuelve un ratito o unos euros para disfrutar cuando nosotros le estamos dedicando 24 horas y toda nuestra energía para que siga en orden y equilibrio… Me parece justo que el mundo nos devuelva un poco de lo que le damos, me parece indispensable decirle una vez que no, para decirnos sí.
Yo ahora mismo me estoy dando el placer de escribir este post mientras noto como va cayendo el sol en un bonito lugar de Madrid… una pena no poder hacerlo en la playa, aunque peor sería no haberme dado este gustazo. ¿No es un lujo tener un ratito para escribir cualquier cosa?
Todos, los días pueden tener su baño de espuma, su película con palomitas o su hora de natación, y seguro que tus días pasan más alegres si sabes que al final (o al principio) hay algo magnifico esperándote. ¿No lo mereces?
El entorno nos demanda en cientos de situaciones para ayudarle  a mantener su equilibrio; son muchas menos las que le pedimos cada uno de nosotros un momento para guardar el nuestro propio.

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1 Comentario

  • Responder
    natalia g.co
    7 Mayo, 2012 en 16:43

    me encanta!desde hace algun tiempo lo he puesto en pratica y es realmente gratificante y suele tener un impacto muy positivo en la vida diaria.
    solo el echo de parar unos minutos a pensar, en ese mimo,ese regalito , ese momento que te vas regalar hoy,ya te llena de energia y entusiasmo,y mas si eres una de estas personas como lo era yo que ni siquiera paraba a pensar en si misma , todo mi dia era dedicado a los demas, darles mas, ofrecerles mas, y la frustracion era lo unico que recibia.
    ahora con ese nuevo habito ,soy mas flexible y generosa conmigo misma y eso se refleja en mis relaciones personales… he dejado de esperar que otros me dieran lo que yo no me estaba dando y eso lo cambia todo …

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