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Pollyanna

¿Qué diría, cómo actuaría; desistiría la pequeña Polyanna si cobrase vida en ésta época de la sociedad Española, tal y como somos hoy en día?

Pollyana de Eleanor H. Porter

Poniendo en situación, Pollyanna es la protagonista de la obra que lleva el mismo nombre de
Eleanor H. Porter  publicada en 1913. La historia trata sobre una niña llamada Pollyanna, huérfana de padre y madre que es enviada a vivir con su estricta Tía Polly. La niña, educada con optimismo por parte de su padre, usa el juego de encontrar el lado bueno de cualquier situación para alegrar la vida de todos los que la rodean.

A raíz del éxito del libro se adquirió el termino Pollyanna que es algo así como el optimismo más ciego: Sobrestimar las posibilidades de ganar (Principio de Pollyanna)

Vuelvo a formular parte de la pregunta con la que empezado el post… ¿Desistiría Pollyanna?

Sería maravilloso que se contagiase un poco del espíritu de ésta niña; ya no solo por el yo, aquí y ahora; si no por crear un entorno optimista que a su vez y a largo plazo volvería beneficiarnos a nosotros mismos de nuevo. Son tiempos difíciles, para unos mas que para otros, pero siempre que se busque apasionadamente se puede encontrar lo bueno que cada  persona puede ofrecer.
“Cuando uno mira lo malo en los hombres con la esperanza de encontrarlo, seguramente lo encontrará.” Abraham Linconl.

Es bien sabido que hacer felices a los demás resulta realmente gratificante y que una persona que siembra optimismo en vez de pesimismo, que sonríe en vez de lanzar un suspiro y que da soluciones en vez de sumar otra queja resulta mas atractiva y eso es algo universal. Pollyana quería ver el lado bueno de las cosas y quería que todos en su entorno fuesen felices. Es algo espantoso tener alguien detrás de ti demandando tu felicidad en cada momento , pero si es más fácil convivir con una persona que transmite alegría y a su vez respeta tus malos días.  Resulta más beneficioso para uno mismo crear un ambiente entusiasta donde convivir, ya sea familia, trabajo o grupo social, que ser el germen de la incomodidad. Hay personas que cuando se van, se llevan consigo la alegría, hay otras personas que cuando se marchan hacen el lugar más feliz. Todos conocemos ejemplos de ambos casos.

Escribiendo ahora sobre el principio de Pollyana en su versión ¨si algo bueno va a suceder, me ocurrirá a mi¨ Creo que lo encontramos claramente en la lotería.  Tenemos ese sesgo optimista de creer que jugamos el número que será premiado  y es que mientras no nos cueste trabajo bienvenido sea el optimismo, pero en cuanto se requiere un poco de nosotros, adiós optimismo y bienvenida sea la resignación. Qué mal toleramos la incertidumbre cuando de nosotros depende el resultado!

Doy gracias a la pequeña Pollyana que circula por mi cabeza y se encarga de contrarrestar todo el pesimismo que transmiten los diarios.

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1 Comentario

  • Responder
    Anónimo
    2 Abril, 2013 en 20:52

    Gracias Hilario por este comentario. Voy a leer este libro ahora.
    Sébastien, de Halegatos
    un abrazo

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