General Recursos humanos / Human resources.

Al sur de los Pirineos.

Parece que finalmente nos hemos resignado o al menos eso se puede ver en las caras de los ciudadanos. Hemos declarado culpables a los políticos corruptos de todos los males, tanto propios como ajenos. Las trampas y engaños de los dirigentes distraen nuestra moral ante los pequeños trapicheos cotidianos del ciudadano de a pie. Hablamos de Suecia o Islandia como si nosotros fuésemos Noruegos. Cómo somos los que sufrimos el problema por supuesto no tenemos que buscar la solución y tampoco parece que los de arriba quieren empezar a predicar con el ejemplo.
“Me da pena por los jóvenes, no se como no hacen algo” dicen los que dejaron agonizar la dictadura y además aceptaron su legado.

Aunque los habitantes no estén en su mejor estado de ánimo, merece la pena mantener la esperanza, no se acercan malos tiempos, sobre todo para los menos contaminados por el derrotismo y las tradiciones rancias del ala izquierda o derecha. Nuevas tendencias están acechándonos y nos traerán renovados hábitos, formas de pensar y comportarnos, como cuando España se abrió a Europa y ésta “contaminó” lo que había al sur de los Pirineos.

Que duda cabe de que estamos mucho más abiertos al mundo, de que somos permeables a las tradiciones extranjeras incluidas las más exóticas. Conocer lo que sucede fuera de las fronteras no es una utopia, más bien resulta sencillo. La información ha crecido tanto como la desinformación, pero con un poco de criterio y curiosidad se puede conocer y descubrir sin problema. El abanico de opciones es más grande que nunca por lo tanto ya no hay por que conformarse con lo primero que a uno le ofrecen. Verbos como probar, experimentar y viajar gozan de una increíble popularidad estos días, pronto la tendrán nombres como “amabilidad”, “honradez” y “confianza”

Y así esta sucediendo, estamos descubriendo mucho más. En tan solo 5 años el número de españoles que están viviendo la experiencia australiana ha aumentado espectacularmente. En Nueva York se oye el acento de la península frecuentemente y que decir del número de valientes que se han trasladado a Reino Unido, Alemania, Canada… Los hay quien vuelven a España para quedarse y otros que solo lo hacen de visita pero de cualquier manera han experimentado algo diferente: La comida, lugares, hábitos, tradiciones… que con expectación han disfrutado. Los Brunch o un exquisito servicio al cliente, las fiestas con otros europeos, la puntualidad, madrugar para algo que no se trabajar o condenar la “picaresca” son algunos ejemplos de lo que lentamente esta llegando a España. Formas de interactuar, de disfrutar, de sentir… que se están colando en nuestras costumbres y hay una oportunidad para quien sepa leer en este idioma.
Hace décadas era de locos imaginar que habría decenas de restaurantes asiáticos en nuestra ciudad, unos años atrás conceptos de negocio como Deliberoo, Uber, Airb&b eran imposibles o al menos improbables. Legará un momento en el que una atención al cliente correcta será un mínimo y nos marcharemos si nos atienden sin mirarnos, con malos modales o mientras están utilizando el móvil. También llegara el día en el que nos reiremos cuando recordemos que salimos más tarde de las 6 de trabajar o de “el lío que teníamos” y lo poco que producíamos.

Hay muchas oportunidades pero no es nada sencillo. Lo complejo no reside en el “que” si no el “como”, que es la llave del éxito o la patada hacia el fracaso. España es un país donde los ciudadanos piensan mucho, rumian demasiado las opciones, dilatan el tiempo hasta tomar las decisiones y pasa una eternidad hasta que se empieza a ejecutar lo acordado. También somos desconfiados, reacios al cambio y lo que un día amamos al siguiente lo odiamos. He visto buenas ideas fracasar porque han irrumpido como un torrente y ha sido demasiado el “shock” que han generado. Las mismas ideas han triunfado cuando han ido penetrando lentamente. Por otro lado, algunos conceptos se han importado demasiado “puros” sin pasar por la adaptación oportuna y no han terminado de gustar; la paella más popular en Australia es la que lleva chorizo. Es Importante mantener el equilibrio entre el origen y el destino, es un error copiar allí y pegar acá y viceversa.

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