General Relaciones / Relationships

Nosotros también sufrimos por desamor.

“No estés triste”, “Sal y diviértete”, “Búscate a otra”, “Tengo una amiga que quizá…“ y otras frases que uno tiene que escuchar cuando está pasado por una ruptura. Te queda la sensación de que el emisor da por supuesto que nuestra tristeza es una elección, como si se pudiese elegir entre el camino del sufrimiento o el de la diversión. ¿Cuándo le dan a un la opción de desviarse por la senda de no sentir ni padecer?

No es fácil dar esquinazo a todos los malos sentimientos. ¿Cómo calmar las noches cuando la ansiedad se dispara y cuesta conciliar el sueño? ¿Cómo despertarse con ánimo en las mañanas que tienen tan poco sabor? ¿Acaso es sencillo llenar los interminables fines de semanas cuando ella nos ha dicho adiós?

No importa que la mujer haya sido para ti el veneno más tóxico, que tu lo hayas sido para ella o que simplemente no fueseis compatibles. No se escapa del dolor ni el que es víctima de un affaire ni tampoco el infiel. Poco ayuda si eres rico y poderoso, si pareces un artista de cine o cuentas con una larga lista de chicas a las que puedes llamar. Olvídate si crees que el sufrimiento es menos cuando se termina una relación tormentosa; como estés dentro de la maldita espiral vas a recibir un autentico vendaval de dolor. Lamentablemente aun no se ha descubierto como curar el mal de amores, ten cuidado amigo donde te refugias del desamor.

Tipos duros que son capaces de tolerar cualquier carga en sus trabajos, actividades cotidianas, deporte… se ven acorralados por las preguntas sin respuesta: ¿Por qué? ¿Qué he hecho? ¿Qué puedo hacer para que vuelva? ¿Encontraré una mujer igual?
Hombres inquebrantables y poco emocionales atascados cargando con el sentimiento de vulnerabilidad tras su marcha. Los risueños andan hundidos si ella decidió no volver más, coleccionando torpes compulsiones, intentando llenar el vacío que apareció con su despedida.

Nos coronamos en la estupidez, siendo una elección más emocional que racional, cuando decidimos mostrar y demostrar que estamos bien. Toda esa exhibición de poder a propios y extraños no es más que romper con nosotros mismos; el vinagre que ponemos encima de la herida abierta por la ruptura.

“Los hombres nunca podemos parecer débiles” creen muchos. Debes volver a ligar, tienes que mostrarle al mundo y sobre todo a ella y su entorno que estás bien, que eres fuerte. Seguramente lo eres pero no por ello inmune al dolor. No es sano mostrarte como si nada porque realmente te sientes dolido y tremendamente vulnerable. Tu ansiedad se dispara lamentando el pasado, sufriendo el presente y sin control del futuro. Pobre de ti, tienes que empeñarte y poner esfuerzo en que te vean por encima de todo, creando un abismo entre entre expectativas y realidad, una grieta que ni con un millón de páginas de autoayuda puedes rellenar.

También puede interesarte

No hay comentarios

Deja tu comentario

Captcha * Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.